EL ORIGEN DE TU TRISTEZA

Todo tiene un origen. Las cosas funcionan así, hay causas previas a nuestro momento presente. Tu estado actual es consecuencia de multitud de hechos pasados. Tu cantidad de dinero, tu trabajo, tu estado civil, tus relaciones, tu salud, tus niveles de energía, tus sensaciones, tus pensamientos y tus emociones también.

Conozco muchas personas que se sienten vacías, insatisfechas, viviendo una vida que no desean, frustradas, hastiadas y con la sensación de vivir en un callejón sin salida. Yo también estuve dentro de esa espiral y son muchas las circunstancias que te llevan a ello. Repito que todo tiene un origen, una causa. Algunos le llaman «ley de causalidad». Toda causa tiene un efecto. Si parteS de esta idea todo será más sencillo porque podrás descubrir el origen de tus estados y modificarlos.

No es un trabajo de un día ni de unas semanas. Pero sé que tu deseo es vivir feliz. Y lo sé porque es el deseo de todo el mundo. Hoy quiero decirte que es posible ser feliz, que la felicidad se aprende igual que aprendiste a leer a escribir o a montar en bicicleta. Aunque a estas cosas alguien te enseñó a hacerlas, alguna persona te mostró el camino, te dijo como se hacía, te ayudo y te apoyo. ¡Qué importante es ese apoyo! Supone una palanca, un motor de cambio.

Pero en realidad ¿quién te enseñó a ser feliz? Normalmente nadie. Puedes aprender a serlo. Y si no lo eres ya es porque no sabes cómo hacerlo. Son muchos los seres humanos empeñados en ayudar a los demás a ser felices. Te puede citar a unos cuantos sabios como Menón, Aristóteles, Buda, Gandhi… Pero también quiero que te fijes a tu alrededor en todas esas personas que te quieren, que están contigo incondicionalmente. Familiares y amigos a los que les gusta verte bien, esos que siempre te cogen el teléfono cuando les llamas. ¿Y por qué no? Hoy también te quiero invitar a recordar a esos adultos que te acompañaron en la niñez: padres, hermanos, tíos, profesores. Aquellas personas que siempre creyeron en ti y nunca dudaron de tus posibilidades. Ellos fueron motor de tu florecer en la Tierra. El solo hecho de traerlos a tu memoria ya te hace sentir mejor. Si te sientes triste piensa en ellos.

Del mismo modo que ellos son origen de tu alegría, existe un origen de tu tristeza. Las emociones la sentimos dentro de nosotros. Cuando sabemos que cosas nos hacen sentir insatisfechos, puede ser algo que tenga solución o algo que no la tenga. Si no la tiene no queda otra que aceptar lo sucedido. Y esto no siempre sucede en pocos días. Hay situaciones que tardamos años en digerir. Por ejemplo el fallecimiento de un familiar, una traición, una separación de pareja, la pérdida de tu vivienda o de tu trabajo. Y asimilar esto puede ser lento porque la nueva situación implica muchos cambios personales. Entran en juego muchos afectos, el apego a todo lo que tiene que ver con lo perdido. Si hablamos de la muerte de un ser querido no es fácil saber que nunca más lo podrás tocar, escuchar, ver o conversar con él. Por eso es normal que requiramos de un periodo de tiempo razonable para adaptarnos a la vida sin él. Viviremos lo que en psicología se conoce como un proceso de duelo a través del cual iremos progresando paulatinamente por diferentes etapas hasta aceptar plenamente lo ocurrido y reinvertir nuestras vidas.

Pero si tienes localizado el motivo de tu tristeza y además tiene solución, solo en tu mano está tomar decisiones y actuar en consecuencia para solucionar el malestar. En este momento puede que surjan miedos, que aparezcan excusas. Aun así es importante actuar para darte lo que mereces.

RECUERDA, MÁS ALLÁ DEL MIEDO ESTÁ LA VIDA

¿Qué ocurre si no sabes por qué te sientes triste, si no reconoces la causa? Te recuerdo que todo tiene un origen. Es una ley universal. Y localizar la causa es muy liberador porque ya sabes cómo atajar el problema y aplicar las soluciones.

Hablo a diario con personas que se sienten vacías, infelices y no saben por qué. Ya te he dicho que esto no se soluciona en unos pocos días ni existen fórmulas mágicas. Pero si lo deseas transcenderás tu malestar.

QUIÉN NO RECUERDA LA CAUSA DE SU DESDICHA ES PORQUE LA OLVIDÓ O PORQUE NO PROVIENE DE ESTA VIDA

Existe una tendencia a reprimir, a negar aquellos sucesos que nos duelen. Si olvidamos la causa de nuestro dolor es porque no queremos sufrir, porque nos sentimos abrumados. Esto es lícito, es digno. Pero no funciona. Una emoción no deja de existir porque no la veamos, porque sea ignorada. El dolor existe aunque no sea visto. Pero es muy importante tomar conciencia de que todo sufrimiento desaparece cuando se le mira a los ojos. Aunque pueda parecer lo contrario, es reconocer la tristeza lo que la transforma. Y para reconocerla es muy importante saber su origen. Si olvidaste de donde viene yo te puedo ayudar a recordarlo.

Conozco varias formas de localizar el origen de tu tristeza. Una de ellas es el «Análisis Transgeneracional» y otra «El Proyecto Sentido Gestacional». Muchas veces vivimos emociones que no son nuestras directamente sino transmitidas por nuestra madre, cuando aun estábamos gestándonos en su interior antes de nacer o transmitidas por otros familiares transgeneracionalmente a través de los genes. Descubrir esta transmisión es fácil, si sabes cómo hacerlo. Conocer el origen de tu tristeza te libera de ella. Tu vida no es una maldición, tu destino no es fijo y tu estado actual no es consecuencia de ningún embrujo. Es resultado de tus decisiones tomadas en el pasado y estas decisiones dependen de tu estado de ánimo. Si tu estado de ánimo no es el adecuado, caminarás inconscientemente hacia situaciones no deseadas.

La única salida es aprender a reconocer y gestionar tus emociones. para ello es importantísimo saber qué las ocasionó y actuar de modo diferente. Pero si no recuerdas el origen, están reprimidas desde hace muchos años o han sido transmitidas, es tu obligación descubrir que ocurre y actuar en consecuencia. Muchas personas ya lo han hecho y han recuperado su libertad.

RECUERDA, MÁS ALLÁ DEL MIEDO ESTÁ LA VIDA

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¿Te has sentido triste alguna vez? ¿Has querido acabar con esa tristeza pero no sabías cómo hacerlo? Deja tu opinión en la sección de comentarios que hay más abajo. Si crees que este artículo puede ayudar a alguien, compártelo. Gracias.

Aurelio López Gómez

Escritor, conferenciante formador y consultor en Transgeneracional y Crecimiento personal.

Actualmente tiene publicados dos libros (Transgeneracional aplicado y Reflexiones de un coach de mierda) y cinco ebooks, e imparte conferencias, formación y consultas tanto presencial como online sobre Transgeneracional y Crecimiento Personal.

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